Visite nuestro canal de videos GJAY =>
      Sunday, Sep 27 2020 - 

Platón:¡ La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo !
Félix Savón: La técnica es la técnica y sin técnica no hay técnica
Martin Fierro: Si la verguenza se pierde, jamas se vuelve a encontar



Artículos periodísticos

Foto Ignacio Gimenez Cuba

En 2015 se reunieron Raúl y Obama en Panamá. Allá estuvo presente Alejandro Castro. Y en ese mismo momento se creó una sociedad según la ley panameña 32/27 que permite la creación de una compañía bastando con dos personas de cualquier nacionalidad aunque no residan allá.
Lo importante de esta sociedad es que el monto del capital y el valor nominal de las acciones pueden expresarse en minerales valiosos según el patrón oro. Los titulares de esta compañía fueron Alejandro Castro y Úrsula Müller.

Úrsula Müller era la agente de la consultora especializada en la creación de empresas off shore Foster Swiss radicada en Rue de Lausane 37, Ginebra. Así crearon la compañía en Panamá, desde Suiza y con la operativa en una off shore de Luxemburgo.

Esta compañía de El Tuerto tiene un nombre: Julio César Castro Palomino. Y hemos descubierto lo siguiente: este nombre coincide con el de un Centro de Certificación perteneciente a una sociedad subordinada al Departamento de Defensa del Ministerio de Energía y Minas cubano.
El nuevo ministro, Liván Nicolás Arronte, ingeniero nuclear, es además máster en Dirección y Gestión Empresarial. Es el tipo que sustituye a la asesora suiza que antes nombré en la empresa de Alejandro,
¿Y qué hace esta empresa? Comerciar con Suráfrica, Namibia, Angola, Zambia y Zaire, los mayores productores del mundo de diamantes, oro, platino, vanadio y cobalto.

¿Cómo funciona? Trabaja con el MINSAP y con el MICONS. Al Ministerio de Salud le vende el cobalto. El CO-60 es un radiosótopo del cobalto, potente trazador y agente en el tratamiento del cáncer.
Al Ministerio de la Construcción le vende el vanadio, elemento mucho más resistente a los ataques del agua marina que los aceros inoxidables. Después todo esto obliga a inversionistas extranjeros en la isla a comprarlo para construir.
Los beneficios de estas operaciones no van al pueblo, van a una cuenta en lo que llaman el paraíso fiscal del África, Isla Mauricio. Acá, las empresas tributan al 3% y además pueden operar sin restricción ni control con Luxemburgo. Así cierran el círculo.

Pero hay más. Después comercian con diamantes, oro y platino. Pero los beneficios tampoco van al pueblo. Lo que ingresan, lo guardan en piezas de estos valiosísimos elementos en cajas blindadas. Las piezas nunca salen de las cajas, pero son aval de operaciones financieras efectuadas por testaferros y correos desde Panamá. Otro círculo cerrado.
Como abogados, ahora comenzamos el proceso de recuperación. Los billetes están en cuentas depositadas en el Mauritius Commercial Bank, en 9-15 de Sir William Newton Street, Port Louis.
Y de lo que más orgullosos estamos, de haber localizado diamantes, oro y platino por valor estimado en mil doscientos millones escondidos en cajas blindadas en la séptima planta del Harbour Front Building en la calle Presidente John Kennedy de la capital de Mauricio, un edificio propiedad del Investec Bank Mauritius Ltd.

Este ha sido el trabajo investigativo más difícil de todos los que llevamos. Ahora falta asegurar que nada se lleven de donde está hasta que logremos revertirlo al pueblo cubano.
Os agradezco a quienes compartís mis publicaciones en vuestros muros, pero insisto en rogaros COMPARTIR EN GRUPOS, es ahí donde logramos que los cubanos de la isla conozcan la fortuna que diferentes miembros del régimen les roban y les esconden. Esta pelea es de todos.

Leer más:

© 2020 - Guanajay-Web, Miami, Fl, USA